La Consuelo es la
casera de una masía. Cada día por la mañana,
cuando se levanta, los primero que hace es dar de comer
a los animales y, si tiene público, les explica las
historias de la casa.
El espectáculo empieza con la presentación
de la Consuelo, de todos los animales de la casa: patos,
cerdos, conejos, vacas, etc. y mostrando las excelencias
de sus verduras cantando una canción. Para completar
el ambiente rural presenta a su marido (imaginario) cuando
este se levanta para ir a cuidar los campos.
La granja de Pedrín no
es una casa normal. Es una casa donde han sucedido un
montón de historias que la Consuelo, de muy buena
gana, está dispuesta a contar. Todas las historias
tienen como referente a algún personaje (ya sea
animal o persona) del ambiente rural. Así, de esta
forma, consigue que los cuentos sean parte del guión
del espectáculo y no meras pausas del mismo.
Para finalizar, cuenta la aventura de
la señora María (la dueña de la
casa) el día que se fue para Barcelona a buscar
a su gallo y cómo se convirtió en una
famosa cantante de ópera.